-Había
una vez, un niño muy travieso que se llamaba Pepito.Vivía en
Londres y su família no tenía dinero. Un buen día, se le ocurrió
gastarle una broma a su hermana Marta,que tenía 12 años, se le
ocurrió que cuando se vaya al baño cerrarla con llave y luego
abrirla para verle la cara del sustó. Cuando su hermana se fue al
baño el fue rápido a la puerta y la cerró, y cuando Marta se pusó
histérica, Pepito intentó abrir la puerta pero no se habría. En
ese momento llegaron sus padres y cuando vieron lo que pasó,
llamaron a los bomberos para que sacaran a la niña de allí. Desde
entonces, Pepito no ha vuelto a gastar una broma.
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